|
|
|
|
|
Pastores de los Picos de Europa
1994
|
|
|
|
Discurso de agradecimiento
Intervención de D. Emilio Suero En representación de los Pastores de los Picos de Europa
Alteza, Autoridades, amigas y amigos,
Somos los pastores personas sencillas pero que sabemos apreciar en su verdadero valor los actos que dejan huella.
Hoy, en esta pradera de Linde Bobia, encuentro de pastores de Amieva, de Cabrales, de Onís y de Cangas, de vecinos de nuestras aldeas y de aquellas que por todas las vertientes se alimentan de los Picos de Europa, tiene lugar un acto que dejará un recuerdo permanente en nuestras vidas.
Se juntan hoy con nosotros personas influyentes atraídas porque el Príncipe de Asturias ha querido venir a vernos y a entregarnos esta distinción de "Ejemplares" que recibimos con orgullo.
Gracias, Alteza, por Vuestra presencia. Nos hubiera gustado tenerle más tiempo entre nosotros. Subir a los puertos, recorrer las majadas, divisar los valles desde las cumbres y tocar el cielo mientras nuestros rebaños pacen entre las peñas. Allá arriba con nosotros, sería más fácil explicarle nuestra existencia: la dura vida que de padres a hijos viene siendo una tradición en estos Picos y el esfuerzo diario a veces en las más difíciles condiciones.
Por eso quedamos tan pocos.
Somos herederos de una forma de trabajo milenario que, precisamente en estos tiempos, corre el peligro de acabarse. Nos alegra el que la Fundación Príncipe de Asturias premie nuestro trabajo y que otras instituciones reconozcan también nuestra labor. Gracias sinceras por ello.
Pero a la vez que expresamos nuestra sentida gratitud, deseamos aprovechar la presencia de tantos para manifestar también nuestra preocupación.
Una preocupación que crece al comprobar que cada verano somos menos los que amajadamos en el puertu, mecemos el ganado y hacemos el quesu en las alturas.
Durante siglos, los pastores hemos cuidado no sólo nuestros rebaños sino también esta tierra: las camperas, los sitios, los pastos, cuna y sustento de nuestras vidas, y que aún podemos mostrar con orgullo.
Ojalá que los nuevos tiempos, con sus inevitables cambios, no malogren para siempre lo que desde siempre perduró: nuestros Picos. Y ojalá que tanta gente importante como está ahora preocupada por su conservación, lo logre.
De ser así, nuestra gratitud y nuestra satisfacción perdurarán y vuestra presencia, Alteza, habrá servido también para ayudarnos a conseguir lo que todos deseamos: que estos Picos de Europa continúen siendo el extraordinario lugar en el que la vida en todas sus formas se renueva cada jornada.
Gracias a todos.
|
|
|
|
|
|
|
Para realizar una búsqueda señale un año y/o pueblo y luego pulse la lupa. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|